Archivo para la categoría "Personal"
Política 2.0, 150 personas, cava y muchos twitts
Hace un rato he publicado el post resumen del evento en el blog de Cava&Twitts, así que no voy a repetir lo dicho. Aquí simplemente quiero dejar constancia de las buenas vibraciones que tengo a medida que veo pasar las ediciones del evento que organizamos Marc Cortés, Ángel Custodio, Xavi Güell y yo mismo.
El target de los que se acercaron en esta ocasión varió un tanto con respecto al de ediciones anteriores, más enfocadas al sector Online. Me gustó comprobar el interés que despierta Twitter y otras herramientas 2.0 en mucha gente.
En cualquier caso desde aquí quisiera agradecer a los que participaron (Ernest Benach, Carles Puigdemont, José Antonio Donaire y Rafa López) que nos eligieran a nosotros en vez de al Barça
Me quedo con un detalle del evento. La magnífica interacción de los allí presentes a través de la pantalla proyectada que mostraba la página de Twitter. Salvando las distancias, me recuerda a los geniales momentos que vivimos en el EBE, donde los usuarios twitteaban al mismo tiempo que los ponentes charlaban.

Como siempre, después del evento, sufrí el efecto post-Cava&Twitts que veo reflejado en el número de peticiones de amigo en Facebook que luego ignoro disciplinadamente. Siempre digo que para mi Facebook no tiene sentido si no conozco a mis “amigos”.
FOTOS | Carlos Cabezas y Jordi Masagué
Educar a tu comunidad
Haciendo un símil con el concepto que tanto repetimos a veces de educar a los clientes referido a no acostumbrarles a determinados hábitos para que no se nos suban a la chepa, me gustaría reflexionar sobre algo que he notado últimamente relacionado con mi comunidad en Twitter y Facebook.
Llevo utilizando Twitter desde Marzo de 2007 y mi ritmo de twitts ha sido irregular durante todo esta etapa, como podéis ver en el gráfico. Sin lugar a dudas el ritmo se vio afectado al alza cuando instalé la aplicación de Twitter para mi BlackBerry (Mayo 2008), aunque a pesar de esto el ritmo siguió siendo irregular. En el momento en que cobra importancia Facebook como plataforma que engloba todo lo que a mi me apetece compartir con mis amigos y mis contactos, decido integrar Twitter para actualizar mi status, y es aquí cuando decido cambiar el tipo de twitts, como ya comenté, e intento comedirme (con poco éxito) para no inundar mi perfil en Facebook.
(A todo esto debo apuntar que hay un pico record que coincide con el mes de Noviembre, el mes del EBE, una auténtica locura twittera).

El cambio del que hablo, en el que ando enfrascado, se producirá de forma paulatina. Sin embargo hubo un fin de semana en que dejé de twittear de golpe, porque no me apetecía explicarle a nadie lo que estaba haciendo. Quería estar desconectado, y mi ausencia provocó que ciertas personas se preocuparan. (Cabe decir que se trataba de gente cercana que había cogido el hábito de seguirme por Twitter para saber de mi).
En el momento en que vi que no twittear se convertía en algo sospechoso, en un síntoma de que algo andaba mal, fue cuando me di cuenta de que aquél era otro gran motivo para cambiar mi relación con la plataforma.
De ahí que me refiera a la educación de quiénes te siguen. Ser demasiado activo es malo porque alcanzas niveles de exposición poco recomendables, y porque, cuando dejas de estar, generas inquietud en los demás. Lo mejor, en mi caso, creo que será reeducar a la comunidad, de forma sutil, poco a poco; hacer un cambio en el planteamiento del uso de Twitter y ser mucho más discreto en cuestiones personales y más activo para estar en contacto con gente del sector. New year’s resolution
A ver si cumplo con el planteamiento realizado.
Balance de un año
Muchos ya sabéis que mi inquietud ha hecho que, durante el último año, me embarque en algunos proyectos que me han permitido aprender mil cosas. Es genial estar rodeado de gente con ideas, con ganas de poner en marcha cosas y con ganas de contar contigo para, al menos, escuchar tu opinión.
Hasta hace relativamente poco, se me hacía bastante duro decir que no a según qué aventuras. Nunca imaginé que llegaría un momento en el que tendría que decir que NO a ciertos proyectos o a ciertas oportunidades laborales. Eso ha ocurrido a lo largo de este 2008 y, sinceramente, agradezco la confianza y la estima de todos aquéllos que han creído en mi y me han ofrecido oportunidades. No puedo más que sentirme privilegiado. Es genial el momento que estamos viviendo.
Después de tantas emociones, de tantos proyectos, de tantas experiencias, toca hacer balance del año y va a ser un balance reflexivo, interno. No creo que este sea el momento de extenderme en detalles. A lo largo de estas últimas semanas ha habido cambios en varios de los ámbitos de trabajo en los que habitualmente me muevo. Ha habido proyectos a los que he tenido que destinar menos tiempo y caminos que he abandonado (por ahora). Ya os contaré.
Ando leyendo un libro de Seth Godin (The Dip) que sostiene lo importante que es “abandonar” ciertas cosas a tiempo. Parte de una premisa muy simple, para conseguir ser el mejor, tienes que estar enfocado plenamente a ello, tienes que decir que no a muchas cosas y, contrariamente a lo que se piensa habitualmente, abandonar ciertas cosas no es sinónimo de fracasar, es apostar por un camino en concreto.
Como dijo en una ocasión el fundador de Pronovias, siguiendo la línea de la reflexión que hace Godin, hay que especializarse en algo y ser el mejor. Yo, por ahora, intento especializarme y acumular conocimiento, reciclarme constantemente. Y ese será uno de mis objetivos en el 2009. Este año ha sido una gran aventura. Una aventura memorable. Ahora sigo por mi cuenta haciendo balance internamente.
Evento Blog España 2008, una experiencia genial

El pasado fin de semana estuve en el Evento Blog España 2008, celebrado en el Hotel Barceló Renacimiento de Sevilla (pedazo de hotel, por cierto. Qué sensación de espacio!!).
Como ya he comentado en otro post y en Twitter, el evento en cuanto a ponencias no es que fuera de lo mejor que he visto, pero fue insuperable el ambiente que encontré durante los tres días. No había tiempo para dormir con tanta gente a la que saludar, tantos amigos a los que poner cara después de tiempo de seguirlos en la distancia, tanta celebración durante la noche… Muy intenso, pero muy divertido. Me parece que no borré la sonrisa de mi cara ni un segundo en todas las horas que estuve por allí.

